martes, 26 de agosto de 2014

Debate sobre los contenidos en Educación Infantil


Para empezar el martes con energía os propongo un debate, para ello os invito a leer el siguiente artículo sobre la importancia de desarrollar cierto tipo de aprendizajes en el momento evolutivo correcto del niño.

Bajo esta premisa, todos los formadores nos afanamos por hacer que nuestro alumnos aprendan nuevos contenidos intentando adaptar los mismos a la realidad del aula. Pero, ¿Realmente se está llevando a cabo dentro del aula?




Lo cierto es que en el currículo oficial de la etapa de infantil, tal como lo conocemos todos, nos recalca que este periodo debemos trabajar tres áreas específicas como son: conocimiento de si mismo y autonomía persona, conocimiento del entorno y por último, lenguajes: comunicación y representación. Estas áreas correspondes todas ellas con ámbitos propios de la experiencia y según el mismo deben ser trabajadas a través de actividades cercanas a su mundo, a través de juegos y experiencias.

Específicamente, nos habla que esta etapa deberá iniciar al niño en el campo de la lecto-escritura, así como una iniciación temprana a las habilidades numéricas básicas... Aun apareciendo como un aspecto secundario, en la realidad educativa española se ha convertido en una premisa básica dejando aparte contenidos de suma importancia que hacen referencia al día día del niño y que le ayudan a interpretar su realidad.

"Corresponde a las administraciones educativas fomentar una primera aproximación a la lengua extranjera en los aprendizajes del segundo ciclo de la Educación Infantil, especialmente en el último año. Son también ellas las encargadas de fomentar una primera aproximación a la lectura y a la escritura, así como de garantizar experiencias de iniciación temprana en habilidades numéricas básicas, en las tecnologías de la información y la comunicación y en la expresión visual y musical"


 Pero qué es lo que entendemos por "iniciar", lo cierto es, que en la mayoría de los centros, los niños cuando terminan la etapa de infantil, saben leer y escribir, pero con severas diferencias entre ellos, ignorándose  así  el currículo que pasa a ser papel mojado.

Ciertamente, la sociedad actual nos reclama tener más competencias y adquirirlas lo más rápidamente posible, pero esto, ha hecho que caigamos en el error de creer que por correr más, vamos a llegar antes a nuestro objetivo.  O lo que es lo mismo, si no respetamos las fases de aprendizaje del niño y los avasallamos  con un sin fin de contenidos que aprenden de memoria, no hacemos más que perjudicar el aprendizaje posterior, ya que en la mayoría de los casos no han llegado a asimilar los conceptos y presentan dificultades en cursos posteriores. 

Sin duda, al sistema educativo español le queda mucho recorrido para llegar a tener un buen nivel en el campo educativo, ya que no solo basta tener una legislación más o menos adaptada a nuestros tiempos, sino que debemos tener profesionales formados y comprometidos con  la enseñanza, reciclándose cada vez que las circunstancias lo requieran, tomando como modelo el currículo adaptado a las particularidades de sus alumnos. 
Por ello, deberíamos seguir el ejemplo de otros países, tales como Finlandia, que los niños no aprenden a leer y  a escribir hasta los siete años y que a pesar de ello, su éxito en materia educativa es indiscutible.

A lo mejor esta postura es demasiado exagerada, pero en el punto intermedio siempre se encuentra la virtud, por lo que deberíamos pararnos y meditar si realmente estamos consiguiendo que nuestros niños aprendan o simplemente memorizan.

La etapa de Infantil ha de ser más que la mera exposición de contenidos, nosotros formamos el andamiaje de un edificio más complejo que es la persona, en todas sus dimensiones, por lo que no debemos olvidar que nuestro principal objetivo es el de fomentar las ganas de aprender y de investigar, si conseguimos que el niño vaya al colegio con ganas de aprender, y que además vea que esos aprendizajes son útiles para su día a día, habremos dado uno de los pasos más importantes para la tan mencionada "excelencia educativa"