domingo, 23 de marzo de 2014

El Origen de quienes somos: Teoría del apego

¿Hasta qué punto puede influir la afectividad que le proporciona el entorno al niño en su desarrollo posterior?



Al nacer somos demasiado pequeños para darnos cuenta de la importancia de la conexión, de los lazos que generamos a nuestro alrededor con las personas más cercanas, vínculos tan importantes que sin ellos no podríamos crecer de una forma armónica y completa. Así, ya de adultos no solemos reflexionar sobre este hecho, que vemos tan natural y cercano que creemos que se da en todas las personas, sin pararnos a pensar en que es un privilegio haber nacido dentro de una familia estable, amorosa y responsable.

 No es hasta la llegada de un nuevo miembro en la familia que empiezas a plantearte cuestiones sobre la educación, los valores, preguntas como; qué debo esperar o cómo me debo comportar ante un problema determinado o qué espera mi hijo/a de mi... 
Estas mismas preguntas, se la plantean muchos profesionales comprometidos con la educación y sobre todo, aquellos que trabajan con niños con dificultades, niños especiales que nos hacen ir más allá, investigar más, esforzarnos para conocer su mundo y así ayudarles a entrar en el nuestro. 


Todas estas cuestiones anteriormente planteadas tienen mucho que ver con ese concepto ambiguo que es el apego. Al ser esta una primera entrada, tan sólo esbozaré el significado de este concepto tan importante en el mundo infantil y tan desconocido a la vez en mucho de los ámbitos del niño, tal como sería la familia.
Una definición rápida sería el vínculo que nace entre la madre y su hijo, esta unión es casi instintiva, ya que se da también en el mundo animal pero de una manera más primaria y básica. El apego es más que la simple acción de satisfacer las necesidades de los niños, de hambre, higiene y sueño. El apego tiene un importante componente social, incita a la madre al cuidado de su hijo y la convierte en un puente entre la realidad y el niño. Convirtiéndola en la mejor interprete de las necesidades del mismo, de ahí la expresión de que las madres tienen un sexto sentido ya que muchas veces pueden llegar a prever la conducta del niño adelantándose a sus necesidades. Esto le proporciona al niño la seguridad necesaria para crecer y desarrollarse ya que a través del mismo establecen las primeras comunicaciones con el exterior. Tanto el llanto como la sonrisa son intentos de comunicación con su cuidador y con su entorno, es su manera de sobrevivir. 
Por eso, este concepto tan marginado en un primer momento en el campo de la educación cobra hoy una gran importancia y son muchos los estudios que investigan este factor como motor del desarrollo del niño. El primero en hablarnos de él fue John Bowlby quien formuló en sí,la Teoría del Apego, a partir de él son muchos autores los que han investigado e investigan al respecto,tales como Ainsworth, Blehar, Waters y Wall...

 Para concluir esta primera publicación me gustaría alentaros a que participéis en la misma, dando vuestra opinión o aportando artículos sobre el tema, en las siguientes publicaciones seguiremos hablando sobre ello y el papel que desempeña en la psique del niño. También colgaremos artículos especializados que analizan más profundamente el asunto, así como la entrevista a diferentes especialistas que nos hablarán desde su punto de vista.